lunes, 21 de abril de 2008

Care’mondá: Una infortunada expresión de vertiginoso acuñamiento



Como se sabe, la expresión ‘mondá’, referente al órgano genital masculino, fue inventada por los mecánicos de ‘El Boliche’, imitando la sonoridad de la expresión ‘¡Dios mío!’, salida de los lujuriosos labios de las putas francesas del barrio Chino, en Barranquilla, apenas sus tremulantes orgasmos ‘asomaban la cara’. En mi pueblo dirían, “cuando les estaban llegando los monitos”. El resto es historia. Y algún día, habrá de ser aceptada por la Real Academia, ante la fuerza y costumbre de su empleo. Pero eso una cosa…

Otra cosa es la fea costumbre esparcida hoy por todos los niveles,- académicos, políticos, sociales, estudiantiles, familiares, periodísticos, deportivos, comunitarios, y hasta religiosos- donde la grotesca expresión ‘care’mondá’ hace una carrera veloz e impresionante, y sin ser suficientemente advertida, sigue permeándo círculos sociales insospechados.

Sin dármelas de puritano, incluso, muchas veces acusado del uso reiterativo de expresiones desobligantes, sindicaciones que he intentado responder atribuyendo relativa importancia al empleo catártico de algunas groserías en la comunicación, en este caso, estimo que, por lo menos, periodistas y estudiantes de comunicación, no deberían sumarse al uso irresponsable del ya popular vocablo. Pero aprovechemos para el establecimiento de algunas reflexiones.

¿Qué diferencia hay entre lo vulgar y lo obsceno? Lo vulgar está referido al común de la gente popular, según la Academia. Verbigracia, la expresión ‘me importa un carajo’, es vulgar más no es obscena.

Obsceno es lo impúdico, torpe, ofensivo al pudor, según la misma entidad. Por tanto, hay palabras que pueden ofender el pudor de algunas personas, pero no el de otras, por su carácter subjetivo.

Es necesario dilucidar también, dónde reside lo obsceno de una palabra: ¿En la idea contenida en ella o en la palabra misma? ¿En su sonido o en su estructura morfológica? La pregunta es pertinente porque no resulta muy claro, que términos como ‘prostituta’, ‘ramera’, ‘meretriz’ y decenas más equivalentes, no sean obscenas, mientras se descalifica el sonoro vocablo ‘puta’. En fin… son cosas de la Academia y de la gente fina…

Pero a este humilde escribidor de notas, sí le parece que con el cuento de ‘care’monda’, 'care’verga’, ‘care’copa’, o cualquiera otra de similar contenido semántico, - al fin y al cabo, son la misma mondá- se han pasado de vitola. Hay términos como ‘guasamayeta’, ‘chambelona’ y ‘cabeza de cebolla’, usados con el mismo significado, que todavía no adquieren el prestigio de las mencionadas… pero ahí van…

Sobre temas como éste, vale recordar que el uso indiscriminado y abusivo de tales palabras, conduce a la pérdida de su potencia expresiva. Por eso se vuelven familiares y admitidas por Raymundo y todo el mundo. Pero en mi sentir, es una lamentable costumbre, que cada día toma más fuerza sin ton ni son…

Lo realmente chocante es que resulta frecuente escuchar la grotesca expresión de labios de jovenzuelas uniformadas, que van o vienen del colegio, o a imberbes jovencitos que llegan a la tienda, gritando al dependiente: “Oye care’mondá, dame un cigarrillo y un fosforito”. Y el cachaco, de cara colorada, le arroja el pedido sobre el mostrador con estudiada indiferencia, al tiempo que le espeta: “Ahí tienes care’verga”…

Me avergüenza un tanto, pero… ¿Usted quiere asistir a un festival de mondás? Asómese a un diálogo entre periodistas, por internet… pero tenga cuidado, porque del monitor podría saltar una las tantas mondás que circulan en tan edificantes conversaciones…y hasta daño podría causarle… depende de dónde le caiga…

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué artículo tan marica

Anónimo dijo...

Tu y tu articulo valen monda

Anónimo dijo...

Me pareció muy bueno su artículo.
Lo felicito por tomarse el tiempo en escribir adecuadamente. Algo que muchos no hacemos en las redes sociales, y que parece haberse puesto de moda.
Siga escribiendo, para así tener otro punto de vista de nuestra región Caribe.

Alvaro Sanchez dijo...

Buena ! Carecotopla!

Anónimo dijo...

periodista y articulo care monda

Fennat Delarosa dijo...

muy buen articulo, se tomo tiempo para desifrar tan horrible expresion,dandole contenido historico,claro sin jamas irse a la groseria, y los señores de los dos primeros comentarios sean valientes y no se oculten den sus nombres o por lo menos no critiquen si no tienen argumentos que asi desvaloran el trabajo de una investigacion y quien halla escrito el ultimo comentario, porque esa expresion ad homine con quien desarrollo algo que trae historia y asi usted pueda aprender de donde salio esta frase porque muchas personas las he visto ponerse una camiseta del che guevara y no saben que significo ese personaje en la historia ni la razon por la cual el uso de esa prenda.

Anónimo dijo...

Que articulo tan gay Vales monda con estas cosas no seas tan cara verga!

Anónimo dijo...

Sr. Cormane, está usted supremamente desinformado: la palabra "mondá" viene de "mondar", es decir, "pelar", en este caso, el pene. Eso de que todo el mundo sabe que en El Boliche las meretrices francesas exclamaban "mon Dieu!" cuando les veían los miembros grandes a los hombres, es una aseveración sin fundamento histórico, etimólógico y filológico.

Anónimo dijo...

Si vale vaya y coma mondá viejo marica...

Enrique C Cárdenas Carey dijo...

Sea cierto o no la palabra sí tuvo su origen en Barranquilla y tiene más fundamento el origen en (Mon Dieu. Qué tristeza con los señores anteriores que creyeron que con blandir opiniones poco constructivas se fueron lanza en ristre contra el bloggero. Busque su lugar en internet y hubíquense que para ustedes se hizo el Lumpen.